Un motivo más para apostar por la eólica: ahorra agua (y hoy es el Día Mundial del Agua)

22/03/2013

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La escasez de agua es hoy un problema acuciante en muchas partes del mundo que se verá exacerbado por el cambio climático. La energía eólica utiliza menos agua que cualquier otra tecnología de generación de energía, un motivo más para potenciar su uso.

Mientras que los combustibles fósiles convencionales y las plantas de energía nuclear usan el agua para el enfriamiento y la condensación del vapor que mueve las turbinas, la generación de energía eólica no requiere prácticamente agua. Como resultado, la eólica puede ahorrar más de 2.000 litros de agua por MWh de electricidad producido.

Gracias a los 48 TWh de electricidad que se generaron el año pasado por la fuerza del viento, no fue necesario utilizar agua para enfriar las centrales térmicas que se hubieran utilizado en su lugar. Según el Laboratorio Nacional de Energías Renovables de EEUU, para generar un kWh de electricidad en una central térmica convencional se necesita extraer 53 litros de agua de un río u otra superficie de agua, de los cuales 1,5 litros se consumen, es decir, no se devuelven a estas fuentes y por lo tanto no están disponibles para otros usos o para la sostenibilidad de los ríos. Si aplicamos esta cifra a la electricidad generada con el viento en nuestro país nos daría la importante cifra de 72 Hm3 de agua.   

Según la encuesta bianual del consumo de agua en España de AEAS, cada ciudadano de Sevilla gasta una media de 123 litros de agua al día (un noruego, 197 litros), por lo que el consumo total para uso domestico de la ciudad ascendería a 31,5 Hm3 de agua. Es decir, que en 2012 gracias al viento se ahorró en agua dos veces el consumo de Sevilla.

El valor económico de ese agua, siendo el coste medio  en España de 1,57 €/m3 , es de 113 M €. Cabe destacar que, según la AEAS,  España es uno de los países con menos recursos hídricos, y sin embargo tiene una de las facturas más baratas de Europa.

Así que vamos a recordar las tres razones por las que a partir de los años 90 se empezó a promover la eólica y le vamos a sumar una cuarta:

–          Para reducir la dependencia energética, que desvía recursos económicos hacía los países productores de combustibles fósiles, imposibilitando su uso en crear prosperidad y empleo en nuestro país.

–          Para mitigar los efectos del cambio climático, causado principalmente por el CO2 que contienen los combustibles fósiles, y no traspasar el umbral de 2ºC de aumento de temperatura global que nos llevaría a escenarios climáticos muy perjudiciales para todo el planeta. También reducir la contaminación convencional local.

–          Para reducir la utilización de recursos finitos y dejar a futuras generaciones un planeta que les permita también a ellas un desarrollo sostenible.

–          La generación de energía eólica no sólo conserva el agua sino que puede ayudar a aliviar la escasez de este recurso.

En el Día Mundial del Agua, apostemos por la eólica.

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