La Asociación Eólica Europea advierte del daño que algunos gobiernos hacen a sus economías con los cambios regulatorios para la eólica

11/03/2013

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La Asociación Eólica Europea (EWEA) ha lanzado hoy una declaración especial sin precedentes, en la que advierte de cómo algunos gobiernos de la UE están poniendo en peligro tanto el crecimiento económico como la creación de empleo con “dañinos cambios retroactivos a la política y regulación sobre la energía eólica”.

Por su interés, reproducimos el comunicado, que ocupa desde hoy el lugar más destacado de la web de EWEA: 

Declaración especial sobre la crisis de incertidumbre en la energía europea

La crisis económica y financiera ha provocado una ola de incertidumbre en la UE desde 2010, con algunos gobiernos nacionales realizando dañinos cambios retroactivos a la política y regulación sobre la energía eólica. Esta incertidumbre política está frenando la financiación y la inversión y ya ha provocado destrucción de empleo y negativos anuncios de resultados financieros.

La industria eólica europea está ofreciendo los beneficios de la eólica de la manera más barata, a la vez que avanza hacia la competitividad en un mercado concebido y desarrollado para las tecnologías convencionales. La industria está invirtiendo para bajar el coste de la eólica y ya cuenta con una trayectoria positiva a este respecto.

La energía eólica ha creado miles de puestos de trabajo en Europa, dando empleo a cerca de 240.000 personas (en 2010). La industria eólica europea genera exportaciones por valor de 8.800 millones de euros (2010). Las inversiones facilitadas por unos sistemas de apoyo bien diseñados ayudan a bajar los costes –tanto de capital como de financiación- y permitirán avanzar en esta reducción, hasta que no se necesite un apoyo específico.

La UE necesita más del doble de su potencia eólica instalada para cumplir sus objetivos vinculantes. Esto implica la instalación de más de 12 GW anuales durante los próximos 8 años. En 2012, se instalaron 11,5 GW de energía eólica, pero se espera que el ritmo de las nuevas instalaciones caiga este año y el próximo. Al ahuyentar a los inversores y reducir la rentabilidad de las inversiones en renovables ya existentes, los gobiernos nacionales de la UE están complicando y encareciendo su propia tarea para los próximos años.

Al frenar la inversión en energía eólica, los políticos están desperdiciando oportunidades para crear empleo y crecimiento en Europa, mejorar la seguridad de suministro energético, disminuir el coste de las importaciones de combustibles fósiles, reducir la polución y combatir el cambio climático.

Para acceder al comunicado original, pincha aquí.

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