La eólica crece en el mundo, la necesidad de trabajadores especializados también

23/11/2016

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A sus 24 años, Fabio de la Fuente no tenía muy claro dónde buscar su camino laboral. Pero sí sabía algunas cosas: que no le llamaba la atención la universidad y que no quería trabajar en una oficina. Cuando empezó a interesarse por la energía eólica y la posibilidad de convertirse en técnico de mantenimiento de parques, se dio cuenta de que varios factores jugaban a su favor. El primero y más importante, que habla inglés y tiene disponibilidad –y ganas– para moverse por el mundo. El segundo, que es escalador y no le preocupa el trabajo en altura. El pasado noviembre acabó el Curso de Técnico de Mantenimiento de Parques Eólicos de la Asociación Empresarial  (AEE).  En solo unos meses, ha trabajado en España y Francia y en estos momentos se encuentra en China.

Hoy hay en el mundo 1,1 millones de personas trabajando en energía eólica, un 5% más que hace un año. Fue la tecnología eléctrica que más creció a nivel global en 2015 y su ritmo de creación de empleo es cinco veces superior al de las tecnologías convencionales. En el mundo, hay 433.000 MW y, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), esta potencia se doblará de cara a 2025.

El problema es que, dado que es un sector relativamente nuevo, a las empresas no les resulta sencillo encontrar trabajadores especializados y, en la mayor parte de los casos, son ellas mismas las que deben formarlos.

Según el informe Wind Energy – The Facts, coordinado por la Asociación Europea de Energía Eólica Wind Europe (la antigua EWEA), los puestos que resulta más difícil cubrir en Europa son, desde el punto de vista de los fabricantes de aerogeneradores, los de ingenierías relacionadas con I+D, diseño de productos y procesos de manufactura, y los de técnicos especializados en la operación y mantenimiento in situ. Los promotores tienen dificultades para encontrar profesionales que se ocupen de la tramitación administrativa en cada país, ya que es una posición que requiere tanto conocimiento del sector, como de la región en cuestión.

Conociendo de primera mano las necesidades de las empresas, la Asociación Empresarial Eólica (AEE), que representa a más del 90% del sector en España, comenzó a explorar con sus asociados la manera de ayudar a cubrirlas. Así nació en 2013 el Curso de Técnico de Mantenimiento de Parques Eólicos, con el fin de proporcionar a los alumnos una sólida formación teórica y práctica para mantener y gestionar parques eólicos. Por sus tres ediciones han pasado ya 55 alumnos.

Ildefonso Árbol, alumno de la segunda edición que trabaja en el fabricante de aerogeneradores Vestas en España, indica que “el curso de AEE me ha permitido renovar, aplicar y expandir mis conocimientos a un campo tecnológico con muchas posibilidades laborales, como es la eólica. Me ha abierto puertas y, sobre todo, me ha permitido llegar a los procesos de selección con conocimientos”.

El principal atractivo del curso está no sólo en el programa, que aborda todas las cuestiones importantes para la actividad de operación y mantenimiento, sino en el profesorado y las prácticas en parques eólicos. El hecho de que los docentes estén trabajando en las principales empresas del sector (Vestas, Gamesa, EDP Renováveis, Enel Green Power, Eolia, Revergy, Tindai, Reinoso Consultors o la propia AEE) da a los alumnos la posibilidad de interactuar de primera mano con las personas que mejor conocen la eólica.

Respecto a las prácticas, el hecho de aplicar los conocimientos adquiridos en alguno de los aerogeneradores más utilizados en España proporciona a los alumnos una experiencia muy útil en sus primeros empleos. César Pérez, alumno de la tercera edición que trabaja en Vestas en México, así lo destaca: “Los días de prácticas en los parques me ayudaron a entender lo que nos enseñaron en las clases teóricas. Gracias al curso, se me han abierto puertas. Considero que es un sector con salidas y futuro’’.

La mitad de los alumnos de la tercera edición del curso, que finalizó el pasado mes de noviembre –la cuarta edición comienza el 3 de octubre–, ha encontrado trabajo en el sector, lo que significa que las empresas valoran la formación que han recibido.

Sin duda, las oportunidades están ahí. Por un lado, se crean nuevos empleos día a día en el mundo debido al ritmo de instalación de parques en países como China, Alemania o Estados Unidos (España lleva algunos años estancada como consecuencia de la incertidumbre regulatoria, que ha alejado las inversiones). Por otro, en los mercados más maduros, si bien la construcción no es tan acelerada, si lo es la necesidad de optimizar las condiciones de los parques existentes, en un contexto de menores incentivos y de precios eléctricos a la baja. Tal es el caso de España, donde hay 23.000 MW eólicos, de los que alrededor de la mitad cumplirá quince años en 2020.

El hecho de que nuestro país haya sido pionero primero en la instalación de eólica y hoy, en las técnicas de mantenimiento para los parques que van alcanzando la madurez es uno de los motivos por los que los profesionales españoles son tan valorados en el extranjero. A medida que demos pasos para mejorar la formación tanto de nuestros ingenieros como de nuestros técnicos, esta merecida fama se consolidará. “El curso de AEE ha sido el primer escalón para introducirme como profesional del sector”, dice Juan Luis Flores Arias, alumno de la segunda edición, que trabaja como Offshore Quality Inspector en Adwen Offshore (del Grupo Gamesa). “Es posible que en un futuro no muy lejano se requieran más profesionales en el sector eólico”.

Autor: Kilian Rosique, director técnico de la Asociación Empresarial Eólica (AEE)

Artículo publicado en ‘Energíadehoy.com’

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