La dependencia energética española sería casi un 5% mayor si no fuese por la eólica

25/03/2013

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España ha reducido su dependencia energética al 70,6%, según datos del Ministerio de Industria. Sin la eólica, este porcentaje se situaría en el 75,2%, según los cálculos de la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
Aún siendo una cifra muy alta, especialmente si se compara con la media europea –que se sitúa en el 54%-, habría que destacar que este indicador ha mejorado considerablemente desde 2008, cuando era de 78,4 %. Las razones de esta mejora en la independencia energética han sido principalmente dos: la reducción de un 13% de la demanda de energía final bruta respecto a 2008 y un incremento importante de la aportación de las renovables, que pasaron en este período del 10,2% al 16,2% de la cobertura de la demanda de energía final bruta. La eólica supuso un 33% del incremento de la aportación renovable, siendo la tecnología que más incrementó la independencia energética española en este periodo, seguida por los biocarburantes, con un 32%.
Según el ICEX, el coste en la balanza comercial española de las importaciones de energía alcanzaron en 2012 un nuevo record, en 45.000 millones de euros. El coste para la economía española por cada punto porcentual de dependencia energética es por tanto de 637,4 millones.
En términos netos, la eólica ahorró a la balanza comercial más de 2.500 millones en 2012, mientras que los incentivos que recibió en el año ascendieron a 2.037 millones, según la CNE. En definitiva, la energía eólica está siendo una muy buena inversión para la economía española y está aportando más cuando más se la necesita (cuando las importaciones son más caras y se prevé que aumenten a futuro).