Como es bien sabido por todos, el verano trae consigo altas temperaturas y, como consecuencia, desgraciadamente la generación de incendios en muchas zonas forestales de España, con miles de hectáreas calcinadas, personas evacuadas e incluso víctimas mortales.
La combinación de temperaturas muy elevadas, sequías, fuertes vientos y orografías complejas, son factores que favorecen la propagación de los incendios, lo que nos lleva a poner de manifiesto, un año más, la importancia de contar con todas las herramientas posibles para prevenir y combatir los incendios forestales, y así proteger tanto a las personas como al medio natural.
En este contexto, los parques eólicos desempeñan un papel que a menudo pasa desapercibido por los bulos y fake news. Además de producir energía renovable y contribuir a reducir las emisiones que agravan el cambio climático, las instalaciones eólicas pueden ser un aliado fundamental en la prevención, detección y extinción de incendios, no solo por la capacidad de respuesta de sus equipos, sino también por las propias características de su infraestructura. En cualquier caso, los parques eólicos no sustituyen la gestión forestal ni tienen como función la extinción de incendios.
Entre sus principales aportaciones se encuentran la vigilancia y monitorización del entorno para dar una alerta temprana por el personal del parque eólico a los servicios de emergencia, además de mantener limpios todos los accesos y viales del parque, que actúan como cortafuegos y permiten entrar a los equipos de extinción.
¿Cómo ayudan los parques eólicos a la detección temprana de incendios?
Los parques eólicos están distribuidos por amplias zonas rurales y forestales, lo que permite una presencia continuada de personal de operación y mantenimiento sobre el territorio y favorece la detección temprana de posibles incendios, comunicando inmediatamente la incidencia a los servicios de emergencia.
La coordinación de los operadores eólicos con servicios de emergencia, como en el caso de INFOCA Cádiz (Premio Eolo de Compromiso con el Territorio 2026) es un ejemplo de cooperación eficaz en la prevención y extinción de incendios forestales. La coordinación con los operadores permite reducir tiempos de respuesta y mejorar la seguridad de los equipos de extinción.
Además, el mantenimiento periódico de los viales de acceso, las plataformas y las zonas de seguridad asociadas a las instalaciones, realizado conforme a la normativa ambiental y a las condiciones de cada proyecto, facilita las labores de prevención y mejora el acceso de brigadas forestales, bomberos y otros medios de extinción a zonas de difícil acceso, en caso de incendio.
Desmontado el bulo de que los incendios facilitan la construcción de nuevos parques eólicos
Cada vez que se producen grandes incendios forestales, aparecen en redes sociales mensajes que intentan relacionarlos con la construcción de parques eólicos. Sin embargo, estas afirmaciones carecen de fundamento ya que los datos y la normativa muestran una realidad diferente: un incendio forestal no puede utilizarse como vía para facilitar la construcción de un parque eólico, ya que los proyectos están sometidos a una estricta evaluación ambiental y deben cumplir la normativa vigente.
La legislación forestal impide cambiar el uso de los terrenos quemados durante décadas, y que, en caso de plantearse un proyecto en una zona afectada por un incendio, este debe someterse igualmente a los mismos controles ambientales, teniendo en cuenta la situación previa del terreno y las medidas necesarias para su recuperación.
Cualquier proyecto debe superar una evaluación ambiental previa en la que se analizan aspectos como la biodiversidad, la afección al territorio, las medidas preventivas y las condiciones de restauración o compensación ambiental. Además, la autorización de estas instalaciones corresponde a las administraciones competentes y está sujeta al cumplimiento de una amplia normativa ambiental y territorial.
No es posible construir parques eólicos en zonas protegidas ni en aquellas en las que hayan obtenido una DIA negativa, hayan o no hayan sufrido incendios. Los estudios de impacto ambiental y los planes de vigilancia ambiental son rigurosos y exigentes, garantizando que se protege la biodiversidad, los entornos naturales, y se toman todas las medidas necesarias para el funcionamiento seguro de la instalación.
Sólo es posible construir un parque eólico en una zona que haya sufrido un incendio forestal si ya había obtenido la Declaración de Impacto Ambiental positiva con anterioridad a éste, o, en caso de que se tramite posteriormente, si obtiene una DIA positiva teniendo en cuenta la situación medioambiental anterior a la quema. Si el proyecto de parque eólico estaba en tramitación en el momento del incendio (o en caso de futuros proyectos) las exigencias medioambientales seguirán siendo las mismas que antes del incendio, a lo que se añadirá contribuir a la recuperación de la zona a su estado anterior.
Los parques eólicos son aliados del territorio
Los parques eólicos ya no deben entenderse únicamente como instalaciones destinadas a generar electricidad. Además de generar beneficios para la gestión de los territorios en los que se implantan, son herramientas que protegen el entorno natural colaborando, en este sentido, con los sistemas de emergencia en la prevención de incendios y contribuyendo a la gestión forestal.
España cuenta con 22.433 aerogeneradores distribuidos en 1.454 parques eólicos ubicados en 860 municipios. Miles de infraestructuras implantadas en el 11% del territorio nacional para colaborar en la prevención y extinción de incendios. Lejos de ser un problema, los parques eólicos forman parte de la solución.
Por Mar Morante, responsable de Prensa y Comunicación Digital de la Asociación Empresarial Eólica.

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