En el Día Mundial del Medio Ambiente, el sector eólico reivindica su contribución a la protección de la biodiversidad con proyectos repartidos por toda España, desde la recuperación de aves rapaces hasta la conservación de hábitats clave y el impulso de soluciones tecnológicas para reducir el impacto sobre la fauna. La protección del medio ambiente es un eje esencial de la actuación del sector eólico.
El sector eólico impulsa iniciativas en toda España para proteger el medioambiente y la biodiversidad, con especial atención a las aves y sus hábitats. La protección de la biodiversidad empieza mucho antes de que se levante un aerogenerador. En España, cada parque eólico debe contar con una Declaración de Impacto Ambiental favorable, un proceso que exige, entre otros requisitos, un estudio de avifauna durante un ciclo anual completo para conocer la presencia y los movimientos de las aves en la zona.
Las rapaces y las aves funcionan como excelentes indicadores de la salud de nuestros ecosistemas. Por ello, desde las empresas del sector se están ejecutando planes de acción muy específicos para garantizar su supervivencia. A continuación, presentamos algunos casos concretos:
- Expansión del Águila Pescadora: Centrado en la Bahía de Cádiz y zonas húmedas de Huelva, este proyecto abarca desde la colocación de plataformas de nidificación y posaderos hasta el anillamiento de polluelos. Además, se apuesta fuertemente por la divulgación social mediante voluntariados y la emisión en directo (streaming) de las puestas en los nidos.
- Reintroducción del Milano Real: A través del proyecto europeo Life Eurokite, se trabaja intensamente en el suroeste peninsular (Huelva y Badajoz) para recuperar y consolidar las poblaciones de esta emblemática rapaz.
- Red de Alimentación para Grandes Rapaces: En los Pirineos (Aragón y Cataluña), la creación de Puntos de Alimentación Suplementaria (PAS) ha permitido sustituir a los antiguos muladares tradicionales. El aporte recurrente de carroña controlada ayuda a fijar nuevos individuos a las colonias y beneficia también a especies en peligro como el alimoche y el quebrantahuesos.
- Refuerzo del Cernícalo Primilla: En el primillar de Fuente de Piedra (Málaga), se liberan cerca de 40 pollos al año nacidos en cautividad. Un aspecto fascinante es que son criados por adultos «nodriza» para que su desarrollo sea natural antes de ser monitorizados en libertad.
- Monitoreo del Sisón Común: En la comarca de Campillos (Málaga), se emplean dispositivos avanzados de marcaje GPS-GSM para estudiar los movimientos de esta especie en situación vulnerable, identificando sus hábitats clave y las principales causas de su mortalidad.
- Gestión de Muladares Tradicionales: En El Espinar (Castilla y León), se gestionan espacios de alimentación específicos para garantizar la protección de las grandes aves necrófagas.
El sector eólico está aplicando medidas pioneras de integración ecológica, como por ejemplo:
- Prevención de Colisiones: En los parques eólicos, se analizan e implementan sistemas de protección para prevenir que las aves y los quirópteros (murciélagos) choquen contra los aerogeneradores.
- Estudio de Adaptación de Mamíferos: Mediante técnicas de fototrampeo en parques eólicos de Galicia, Ávila y León, se estudia cómo se adaptan los mamíferos terrestres a estos entornos.
Microhábitats y cuidado de la fauna menor
La conservación de la biodiversidad no solo atiende a las grandes especies, sino también a los eslabones más pequeños pero fundamentales de la cadena trófica. Algunos ejemplos son:
- Protección de Aves Esteparias: Parque eólico GECAMA (Cuenca). Gestión del hábitat. Fuera del perímetro de los aerogeneradores, se financian acuerdos con agricultores locales para mantener el barbecho tradicional y retrasar la cosecha del cereal, garantizando así zonas seguras para la nidificación y alimentación de estas especies.
- Hoteles de Insectos para Polinizadores: Iniciativas como el «Hotel de Insectos Moro de Almazán» (Soria) o «el apiario de El Andevalo» (Huelva) crean refugios óptimos para insectos polinizadores, logrando incrementar la biodiversidad de la zona y restaurar cadenas tróficas básicas.
En un contexto en el que la transición energética y la conservación del entorno deben avanzar juntas, estos proyectos muestran que la eólica no solo genera electricidad renovable: también puede contribuir activamente a la protección de especies y ecosistemas.
Por Heikki Willstedt, director de Políticas Energéticas y Cambio Climático de la Asociación Empresarial Eólica (AEE)

0 comentarios